No recuerdo lo que es dormir tres horas seguidas.
Y no da dormir en el colectivo/taxi.
Entonces en el tiempo libre (o muerto mejor dicho) escribo pavadas.
Y como dice un tema de Babasónicos: ¨si vas a decir pavadas, no digas nada. Calla¨.
Tengo siete minutos para llegar a destino, lo lograré?
Tenemos siete horas para terminar la entrega, llegaremos?
Todo es una gran pregunta en la vida.
Y cómo si fueran pocas esas preguntas, tenés personas como Carlitos que se preguntan qué gusto tiene la sal.
No se responderme tantas cosas y me voy a poner a pensar en qué gusto tiene la sal? No Carlos, no. La pifiaste.
Pensalo vos, forro.
Y para contestar ¨salado¨ ó ¨Tempero¨mejor andá a la puta que te parió.
Entonces llegué diez minutos pasada del horario. Igual ingresé y tuve mi cuota de conocimiento y de ahí nos metimos en el túnel del tiempo.
En qué momento pasaron de ser las doce a las veintidos? Quién se robó mi tiempo y qué hicieron con él?
Sólo se que quiero referirme a cosas, pero nombro otras.
La profesora nos deja salir antes porque estamos pálidas y cansadas. Nos pregunta si estamos bien. Nadie responde. El cuerpo no nos responde.
Y el del kiosco nos piropea. Claramente está ciego.
Y mañana se trabaja. En un momento olvidamos que trabajamos. Es más, olvidamos todo. Salvo que teníamos entrega. Nuestra vida pasó a ser esta entrega.
De qué me disfrazo mañana, es la cosa.
Y el pajarito me pregunta qué pasa?
Estoy mal. No se notó todo el día? Dejá de preguntar pavadas, como Carlitos. Y ayudame con las entregas.
Pájaro del orto...
Lo bueno igual es que sabés que no estás sola.
En promedio 2AN durmió cinco horas en lo que va de la semana. Al menos las caras demacradas van a ser parejas....
SeGuImE
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martes, 17 de marzo de 2015
sábado, 23 de noviembre de 2013
Generador de recuerdos. Revividor de experiencias.
Y los perfumes también generaban recuerdos.
Aquellas fragancias se impregnaban en lo más profundo de la persona y sacaban a flote viejas vivencias. Algunas agradables, otras no tanto. En este último caso, el perfume pasaba a ser no grato y se dejaba de lado. Se lo suprimía como alternativa.
Los recuerdos que acumulaba la persona estaban siempre ahí, latentes, esperando que el estímulo de alguno de los sentidos los haga cobrar vida nuevamente, y los transforme otra vez en una experiencia.
Es que lo recuerdos nunca mueren, salvo en el olvido.
Por suerte (o desgracia) la persona no sabía olvidar.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Tren
Caminaba sola y con paso cansado por las vías de tren.
Era una tarde de otoño, lo recuerdo por los colores que se dibujaban en el cielo. Lo recuerdo por las hojas en el piso.
De repente una luz me hizo entender las cosas. (Si, obvio, hablo del tren). No existieron sonidos en ese momento. No hubo bocinas ni el grito desesperado de la multitud que me rodeaba.
Me aparté de las vías, y seguí caminando por el anden, como la gente normal lo hacía.
Pero no era tan atractivo. Me gustaba sentir en ruido de las rocas, sortear los obstáculos que la vía ofrece a lo largo de todo su recorrido.
Además el andén es limitado. Tiene principio y fín. Tiene escaleras que te dicen por donde debés bajar y subir (más allá de que algunos atrevidos se metan de otras formas). El andén no acompaña al tren en su andar. Como voy de una estación a otra en anden?
El anden se colma de gente. Las vías no. Sólo éramos ellas y yo, y de vez en cuando el tren.
Me cansé de hacer el camino como la gente normal lo hace, y me bajé otra vez a las vías, a caminar como a mi me gusta, más allá de que me pueda arrollar el tren.
Dejo el andén para la gente que se conforma con poco y no se arriesga a nada.
Por lo menos va a haber una persona menos que los moleste en su andar.
Era una tarde de otoño, lo recuerdo por los colores que se dibujaban en el cielo. Lo recuerdo por las hojas en el piso.
De repente una luz me hizo entender las cosas. (Si, obvio, hablo del tren). No existieron sonidos en ese momento. No hubo bocinas ni el grito desesperado de la multitud que me rodeaba.
Me aparté de las vías, y seguí caminando por el anden, como la gente normal lo hacía.
Pero no era tan atractivo. Me gustaba sentir en ruido de las rocas, sortear los obstáculos que la vía ofrece a lo largo de todo su recorrido.
Además el andén es limitado. Tiene principio y fín. Tiene escaleras que te dicen por donde debés bajar y subir (más allá de que algunos atrevidos se metan de otras formas). El andén no acompaña al tren en su andar. Como voy de una estación a otra en anden?
El anden se colma de gente. Las vías no. Sólo éramos ellas y yo, y de vez en cuando el tren.
Me cansé de hacer el camino como la gente normal lo hace, y me bajé otra vez a las vías, a caminar como a mi me gusta, más allá de que me pueda arrollar el tren.
Dejo el andén para la gente que se conforma con poco y no se arriesga a nada.
Por lo menos va a haber una persona menos que los moleste en su andar.
Hora del Té
Una vez salí a pasear por el bosque, y me perdí. Lo que me pasó después no se si fue un sueño (no sería nada rarao que me haya quedado dormida, jaja) o fue real, pero aquí va la historia...
...después de dar vueltas y vueltas en círculo (tardé en darme cuenta de esto) me decidí a elegir un nuevo rumbo.
Izquierda o derecha?_pensé por un momento... con la derecha escribo, pero con la izquierda abro botellas y frascos de mermelada... finalmente opté por la derecha y la elección no tuvo sentido alguno, se me cantó y ya.
Caminé mucho, mucho, más que en Mar del Plata... hasta que me topé con una casa. Toqué la puerta y respondió una viejita muy amable, la cual se emocionó tanto por recibir visita (hacía años que no hablaba con otra cosa que no sea con su potus seco) que a las pocas horas de mi llegada (no recuerdo si fueron dos o tres) murió.
Con mucho esfuerzo la enterré en el patio, le tiré el potus a la mierda y me apropié de la casa...
Cuando tenga un minuto me voy a dar una vuelta por el bosque, si encuentro la casa, si efectivamente pasó esto y no fue un sueño, soy dueña de una enorme mansión, y los voy a invitar a todos a tomar el té.
Besos.
...después de dar vueltas y vueltas en círculo (tardé en darme cuenta de esto) me decidí a elegir un nuevo rumbo.
Izquierda o derecha?_pensé por un momento... con la derecha escribo, pero con la izquierda abro botellas y frascos de mermelada... finalmente opté por la derecha y la elección no tuvo sentido alguno, se me cantó y ya.
Caminé mucho, mucho, más que en Mar del Plata... hasta que me topé con una casa. Toqué la puerta y respondió una viejita muy amable, la cual se emocionó tanto por recibir visita (hacía años que no hablaba con otra cosa que no sea con su potus seco) que a las pocas horas de mi llegada (no recuerdo si fueron dos o tres) murió.
Con mucho esfuerzo la enterré en el patio, le tiré el potus a la mierda y me apropié de la casa...
Cuando tenga un minuto me voy a dar una vuelta por el bosque, si encuentro la casa, si efectivamente pasó esto y no fue un sueño, soy dueña de una enorme mansión, y los voy a invitar a todos a tomar el té.
Besos.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Gordo Vereda
Envuelto en la soledad que lo rodea, habita mi barrio el gordo vereda.
Futuro perfecto de aquel personaje que encaja en lo que uno comunmente llama: vieja chusma.
Gordo vicioso, regalado a la suerte, a la vida.
Gordo vereda, dueño de múltiples historias, el soplón de rateros que apenas comprenden lo que un árbol significa.
El vendedor de sustancias prohibidas. Aquel chinchudo que odia los gatos, pero sin embargo tiene uno, al que le pega con la escoba, al que le da de comer cuando se acuerda.
Gordo de las plazas, veredas de piedra.
Viejo sucio y con olor a chivo. Y por supuesto la muscolosa blanca...
Futuro perfecto de aquel personaje que encaja en lo que uno comunmente llama: vieja chusma.
Gordo vicioso, regalado a la suerte, a la vida.
Gordo vereda, dueño de múltiples historias, el soplón de rateros que apenas comprenden lo que un árbol significa.
El vendedor de sustancias prohibidas. Aquel chinchudo que odia los gatos, pero sin embargo tiene uno, al que le pega con la escoba, al que le da de comer cuando se acuerda.
Gordo de las plazas, veredas de piedra.
Viejo sucio y con olor a chivo. Y por supuesto la muscolosa blanca...
Chiquita
Cuando era niña, y tomaba mate, me imaginaba que las burbujitas de colores eran las salitas del jardín, y que yo las hacía volar...
La última que tenía que explotar era la naranja, porque era la mía. Y a la que más odiaba era a sala rosa.
La última que tenía que explotar era la naranja, porque era la mía. Y a la que más odiaba era a sala rosa.
jueves, 11 de febrero de 2010
Una Historia Muy Triste
Todo sucedió cuando tenía no más de 5 años.
Fui junto a mi hermano Martín (jaja, le digo hace tanto Evan, que se me hace raro llamarlo por su nombre jeje) y mis padres al querido Shopping Sur. Tengo el recuerdo de estar en la salida con un globo de esos que tienen helio, de mi hermano llorando porque dejó (muy tontamente, claro jeje) escapar el suyo, de mi padre, con otro globo en la mano para Martín, y del regreso.
Nunca había visto un globo más copado y buena onda que éste. Era genial... Cuando Martín dejó escapar el primer globo que tuvo en esa salida, en medio del llanto del pequeño por no tenerlo más, y antes de que mi padre vuelva con uno nuevo, lo vi perderse entre la oscuridad de la noche, y me llenó de asombro el no poder calcular su poder. Su destino. Fue como perder una pelota en la inmensidad de mar... pero de forma vertical.
Recuerdo que, como era muy tarde, mi madre nos envió a la cama, prometiéndonos que al día siguiente seguiríamos jugando con nuestros globos...
Yo, pensando que su vuelo era eterno, me fui a dormir...
Los dejamos en el antebaño, que da frente a la puerta de nuestra habitación y al despertar.... los globos descansaban sobre el suelo...
Con cara de sorpresa y con mucha angustia pregunté qué pasó.... y me explicaron que esos globos sólo son mágicos por algunas horas.
Ya no eran tan divertidos, ni copados ni buena onda... eran simples globos que perdieron su alma durante esa noche...
Nunca más tuve un globo de esos...
Fue un momento muy triste porque había perdido, sin darme cuenta, a mi querido amigo.
Y también comprendí que el "después" de los padres suele ser puro Verso... si no es en ese momento... seguro no es nunca más.
Indignada y con lágrimas en los ojos me retiro...
Globo querido, donde quiera que estés, te sigo amando.
Fui junto a mi hermano Martín (jaja, le digo hace tanto Evan, que se me hace raro llamarlo por su nombre jeje) y mis padres al querido Shopping Sur. Tengo el recuerdo de estar en la salida con un globo de esos que tienen helio, de mi hermano llorando porque dejó (muy tontamente, claro jeje) escapar el suyo, de mi padre, con otro globo en la mano para Martín, y del regreso.
Nunca había visto un globo más copado y buena onda que éste. Era genial... Cuando Martín dejó escapar el primer globo que tuvo en esa salida, en medio del llanto del pequeño por no tenerlo más, y antes de que mi padre vuelva con uno nuevo, lo vi perderse entre la oscuridad de la noche, y me llenó de asombro el no poder calcular su poder. Su destino. Fue como perder una pelota en la inmensidad de mar... pero de forma vertical.
Recuerdo que, como era muy tarde, mi madre nos envió a la cama, prometiéndonos que al día siguiente seguiríamos jugando con nuestros globos...
Yo, pensando que su vuelo era eterno, me fui a dormir...
Los dejamos en el antebaño, que da frente a la puerta de nuestra habitación y al despertar.... los globos descansaban sobre el suelo...
Con cara de sorpresa y con mucha angustia pregunté qué pasó.... y me explicaron que esos globos sólo son mágicos por algunas horas.
Ya no eran tan divertidos, ni copados ni buena onda... eran simples globos que perdieron su alma durante esa noche...
Nunca más tuve un globo de esos...
Fue un momento muy triste porque había perdido, sin darme cuenta, a mi querido amigo.
Y también comprendí que el "después" de los padres suele ser puro Verso... si no es en ese momento... seguro no es nunca más.
Indignada y con lágrimas en los ojos me retiro...
Globo querido, donde quiera que estés, te sigo amando.
jueves, 23 de julio de 2009
By Ñu 2
Imperfecto y perfecto es al mismo tiempo el ser humano.
Por eso me gusta. Por eso lo quiero. Por eso lo respeto y a veces le temo.
Imperfecto y blanco. Albino y con sombras.
Lleno de luz, de espacios vacíos, de rejas y moldes de terciopelo.
El humano es mueble de roble. Stencil de una canción perfecta. Víctima de un oso salvaje. La telaraña de recuerdos de cajones, de cajones del abuelo.
La pipa de la paz, el porro del domingo, el abrazo de los campeones, el llanto de las mujeres.
El humano es salvaje. El humano es eterno.
Brillante y apagado es su esencia.
Me arrodillo ante el humano que en su molde supo descubir el misterio violeta del infinito yo-yo amarillo.
Me arrodillo ante el humano que con su luz me deje ver el rincón tenebroso del lejano espacio.
El humano es sin duda un ser maravilloso.
Quiero mucho a los humanos.
Por eso me gusta. Por eso lo quiero. Por eso lo respeto y a veces le temo.
Imperfecto y blanco. Albino y con sombras.
Lleno de luz, de espacios vacíos, de rejas y moldes de terciopelo.
El humano es mueble de roble. Stencil de una canción perfecta. Víctima de un oso salvaje. La telaraña de recuerdos de cajones, de cajones del abuelo.
La pipa de la paz, el porro del domingo, el abrazo de los campeones, el llanto de las mujeres.
El humano es salvaje. El humano es eterno.
Brillante y apagado es su esencia.
Me arrodillo ante el humano que en su molde supo descubir el misterio violeta del infinito yo-yo amarillo.
Me arrodillo ante el humano que con su luz me deje ver el rincón tenebroso del lejano espacio.
El humano es sin duda un ser maravilloso.
Quiero mucho a los humanos.
By Ñu
Caminando por el claro de luna me encontré con un Fregul. Lo tomé y se lo dí. Se lo dí a él.Él no supo valorarlo y el Fregul se secó. Caminando por el claro de luna me encontré con un Fregul. Esta vez me lo quedé. El Fregul creció y me regaló Nitbus de colores. A los Nitbus los guardo en mi almohada. A los Nitbus no los dejo ver la luz del sol. Caminando por el claro de luna no encontré nada, y ahí encontré todo, en la paz de la soledad.
Karma
Ayer estaba en el subte y noté como la importante Celulitis de una chica se dejaba ver ante mis ojos. Matías me acompañaba, y cada vez que estoy por cometer un acto malo (así sólo sea un comentario) pienso que puede tener una devolución mala en mí. Sin embargo me importó muy poco y le comenté a mi novio lo que estaba viendo, quien claro, se cagó de risa todo el viaje.
Durante esa tarde había estado consultándole a mi padre sobre como iba San Lorenzo - Boca (yo soy de San Lorenzo), y hasta el momento en que ví a la srta. Cráter el partido iba empatado. No termino de contarle a Matías de esta chica que me suena el celular. Gol de boca, decía el mensaje. 3 a 1 perdió San Lorenzo. Fue el Karma. La próxima cierro la boca.
Durante esa tarde había estado consultándole a mi padre sobre como iba San Lorenzo - Boca (yo soy de San Lorenzo), y hasta el momento en que ví a la srta. Cráter el partido iba empatado. No termino de contarle a Matías de esta chica que me suena el celular. Gol de boca, decía el mensaje. 3 a 1 perdió San Lorenzo. Fue el Karma. La próxima cierro la boca.
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