SeGuImE

miércoles, 5 de agosto de 2009

Conseguí

mis alcachofas. Gracias Ñapi, gracias.
Reflexionando un poco sobre la campaña que inicié para conseguirlos (en el trabajo la gente me pregunta por los alcauciles y me prometen que me van a ayudar a conseguirlos), me di cuenta de que siempre tuve serios problemas con las cosas que quería mucho.
Recuerdo, cuando era más chica, que una vez tenía antojo de ananá fizz en pleno Julio. No conseguía por ningún lado. Lo más cercano, después de semanas de buscar, fue una sidra sin alcohol. Pero yo quería ananá fizz.
Otra cosa que hoy por hoy en cualquier verdulería hay, pero antes no era tan común, es el maní con cáscara. La hacía pasar a mi madre por la plaza, a esperar al sr. de las golosinas, para comprarle por mucha plata, poca cantidad de buen maní. Qué rico! Pero no siempre tenía suerte. Muchas veces cuando ella pasaba, el sr. ya se había ido.
Y hoy me pasa con los alcauciles. Pero caramba... por qué seré así? tan complicada...

No hay comentarios:

Publicar un comentario